A finales de 2011 se publicó
una cifra que pretendía acercarse al monto total de seres que habitan el
planeta tierra: se estimaba existían cerca de 6 900 millones de personas,
divididas en 7 grandes zonas geográficas, pero…ahora unidas en un nuevo
territorio sobre el cual existen todavía pocas definiciones: la red, internet o
como se le quiera llamar.
Si antes decíamos “Todos
los caminos conducen a Roma” en franca referencia a la convergencia en
los centros de poder, conocimiento y desarrollo de gran parte del accionar
humano, ahora … todos los caminos apuntan a una sociedad conectada a nivel
global, donde categorías inamovibles como las distancias físicas, las
fronteras, la clásica definición de nacionalidad, han perdido protagonismo en
lo relacionado con muchas de las acciones de la cotidianidad: estudio, trabajo,
relaciones sociales, búsqueda del conocimiento, entretenimiento, consumo.
Los muros que otrora
definían los límites duros de propiedades, ciudades, países completos, y que
aún vivían en la mente de muchas personas, no lograron contener la aparición de
lo que muchos llaman el país más poblado del mundo: INTERNET.
Este nuevo “país”,
por seguir con esta especie de fabulación a medias entre tecnologías y
urbanismo, resulta tener más de 2 000 millones de habitantes diarios, aunque
esta cifra -dada
sus características- puede oscilar, en dependencia de eventos que pueden llamar la atención de
grandes masas de humanos que corren a INTERNET a buscar información, o por
el contrario, la existencia de situaciones que pueden deprimir el accionar
humano.
Tiene este país un
sistema de soporte tecnológico semejante a las carreteras que con distintas
categorías atraviesan los territorios convencionales: por ejemplo, autopistas
nacionales (ahora
llamadas backbones, en una definición que desde el idioma inglés nos habla de
una especie de columna vertebral principal, del que se deriva todo lo demás) y ramas locales que llegan hasta nuestras casas,
oficinas o centros de estudio, permitiéndonos acceder a este novedoso canal por
donde -ahora- lo que transitan son solo datos.
Es sencillo imaginar el
volumen de datos que 2 000 millones de personas conectadas a la vez a este
sistema pueden generar, ya sea leyendo o escribiendo informaciones, oyendo
música, consumiendo audiovisuales o creándolos.
Pero, últimamente (de 2004 hacia acá) una especial modalidad ha
caracterizado el quehacer de muchos de los habitantes de estos nuevos
territorios: la vida social. Todas estas personas, después de garantizar en
alguna medida sus necesidades de recibir y enviar informaciones, han comenzado
a buscar, exigir, demandar la creación de espacios que (a la usanza de parques y plazas)
les permitan…socializar, léase
encontrarse con desconocidos, conocidos y amigos con los que intercambiar en un
accionar multifacético, que va desde fotografías, textos, archivos de sonido y
video, hasta simples informaciones sobre que me gusta, que me desagrada, cómo
hacer tal cosa, en fin...
Toda esta demanda dio
lugar a la aparición de los llamados espacios o redes sociales, de las que ya
existen varios ejemplares a escoger, como es el caso de Facebook y Twitter.
Estas dos “provincias”, por seguir en el paralelo con el urbanismo
tradicional, cuentan con la predilección de millones de personas, Facebook cuenta, según los últimos
reportes, con más de 1000 millones de habitantes (léase usuarios registrados) y esta dimensión…comienza a ser
tomada en cuenta: según D. E. Wittkower, profesor de
Filosofía y Estudios interdisciplinarios en la Coastal Carolina
University “cualquier cosa con el
nivel de participación global de Facebook merece algo de atención”.
Sin lugar a dudas, esta
nueva trama urbana tiene lugares que pueden emular con la Roma del Refrán…ya
veremos.

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